Adriana Tafoya, 5 libros para el 2010.

Hemos pedido a nuestros autores y artistas ultramarinos que nos den una reseña de 5 libros que hayan leído este año y que les hayan gustado. estos son los libros que Adriana Tafoya ha escogido:

Los libros favoritos de Adriana Tafoya, en el 2010:

La semilla desnuda. 90 poetas. Poesía viva de México. (Ediciones Poetas en Construcción/IMC, 2010), compilada por Santos Velázquez, Porfirio García Trejo y Kuitlauak Macías.
Es una muestra antológica, importante por ser descentralizada, es decir,
no está concebida con la visión estética de un solo grupo, pues incluye a poetas de diversas generaciones y diferentes partes de la República Mexicana, bajo la condición de que estuvieran vivos. Puedo decir que la compilación tiene más de un 90% de calidad comprobada en sus poemas, pues aunque el lector encuentre aquí poetas que no sean de su gusto, es innegable su nivel poético. Por dar ejemplo, de los más sobresalientes, menciono a Hugo Gutiérrez Vega, Salvador Alcocer, María Baranda, Ricardo Castillo, Rubén Bonifaz Nuño, Isabel Fraire, José Emilio Pacheco, Elva Macías, Mirtha Luz Pérez Robledo, Max Rojas y Gabriel Zaid, entre otros poetas más recientes de comprobada eficacia.

El filo de las mariposas (Editorial Letras de Pasto Verde, 2009. Colección El Celta Miserable), de Argentina Casanova.
Es un poemario que recomiendo por entregar desde un feminismo fresco una poesía elegante y llena de irónica belleza, comparto algunos versos: “en el fondo de la tinaja roja tímida duerme / la frialdad de los manantiales,/en cada gota en el jarrón del barro/en cada sorbo que ahí reposa: la noche” o “este vientre forma de nuez,/—aunque pequeño—/guarda un escritor, un ingeniero,/un arquitecto, una feminista/quizá hasta un cura”.

No hay letras para escribir tu epitafio (Mezcalero Brothers, 2009), de Andrés Cisneros de la Cruz.

Es libro que da sorpresas o perplejidad en momentos, por la mezcla de un tono reflexivo y a la vez complejo, que en algunos lectores bien puede hacer brotar conflictos donde creía que no existían. Son recomendables “Poema de la oscura parábola”, “El equilibrista del puente”, “Soliloquio ante un cristal rayado por un ser desconocido”, “Decapitación de los tritones”, “El falo que todos llevamos dentro” y por supuesto el poema que da título al libro, donde el poeta aborda el rompimiento con el padre desde un enfoque novedoso.

Reflexiones sobre la poesía (Ediciones El Aduanero/VersoDestierro, 2008), de Enrique González Rojo Arthur.
Sigo acogiendo en mi mente este título, no sólo por la información que da sobre el Poeticismo (el movimiento de México menos explorado, que sucede a mediados del siglo XX, del cual fueron parte Eduardo Lizalde, Arturo González Cosío, Marco Antonio Montes de Oca y el autor), sino también por las aportaciones, más que reflexivas, filosóficas, sobre el oficio poético y la mecánica de la metáfora, entrando con profundidad en este tema. Ha sido un libro muy útil para mi trabajo literario.

Como dibujando las distancias (IPN, 1986), de Norma Bazúa.

Este libro de la escritora sinaloense me ha develado una poesía satírica bastante deseable, pues en México, casi no hay mujeres poetas que ocupen esta forma de composición, por su inherente mordacidad y crítica, que requiere mucho ingenio. Al entrar en poemas como el de Perra de caza mayor, me encuentro con una poeta poco común en las letras, que incita a buscar más obra creada por ella, pues se nota que no sólo corre el riesgo, sino que lo libra cabalmente.

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