
Hay voces que la historia oficial prefiere callar. Voces que nacen en los lavaderos de oro, en las barriadas de invasión, en los sindicatos clandestinos. Voces que no escriben desde la academia, sino desde la lucha cotidiana. Leoncio Bueno (Chocope, Perú, 1920) es una de esas voces. Y su obra —invisible para muchos lectores durante décadas— acaba de ser rescatada por Editorial Ultramarina en una antología monumental.
La dicha de los dinamiteros. Antología (1966-2014), editada y con selección de Gian Pierre Codarlupo, reúne en 304 páginas casi medio siglo de poesía comprometida, obrera, política y profundamente humana. Publicada en Sevilla, 2025, esta edición marca un hito: visibiliza la trayectoria de un poeta que ha mantenido su poesía a la raya durante más de seis décadas, sin buscar el influjo de las formas sofisticadas y experimentales de las primeras vanguardias.
Y ahora, gracias al trabajo editorial de Ultramarina, la poesía de Leoncio Bueno cruza el Atlántico para llegar a lectores de España, México, Estados Unidos y toda Latinoamérica.
Lee la reseña al completo aquí – https://www.jstor.org/stable/27433693

Leoncio Bueno: una vida forjada en la militancia
Leoncio Bueno no llegó a la poesía por los caminos tradicionales. Su formación fue autodidacta. Su trayectoria está marcada por la militancia política y sindical. Antes de ser poeta, fue actor: colaboró con el cineasta alemán Werner Herzog, una experiencia que dejó huella en su manera de entender la imagen y la narración.
Inició su carrera literaria en la década de 1940, publicando poesía en medios como Hombre, Democracia y Trabajo (semanario del Partido Comunista Peruano y Semanario Revolucionario) y la revista cultural Cara de Sello, que fundó junto a Rafael Méndez y Emilio Adolfo Westphalen. A partir de 1974, su labor se amplió con importantes diarios peruanos como Oiga, Expreso, El Diario de Marka, República, Domingo y La Tercera de la Crónica, espacios donde ejerció como crítico cultural y cronista.
Su obra poética incluye títulos fundamentales de la poesía social latinoamericana: Visión de treinta (1968), Invasión poderosa (1970), Rechazo propio (1976) —con el cual obtuvo mención honrosa en el Premio Nacional de Poesía José Santos Chocano (1973)—, En defensa del hombre (1966), Con la guerra de las runas (1980) —que obtuvo el prestigioso Premio Casa de las Américas (1975)— y Memorias de mi hermano (2014), obra que marca su regreso tras años de silencio editorial.

Una poesía que grita, que denuncia, que resiste
La poesía de Leoncio Bueno es un testimonio poético imprescindible de la clase trabajadora peruana de los siglos XX y XXI. Como señala la reseña académica publicada en la revista Guaraguao (Año 29, No. 80, 2025) por Juan Manuel Mancilla de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, el eje y la temática central de la poesía de Bueno es la experiencia de un hombre comprometido con la lucha poética: compromiso político, denuncia del neoliberalismo y la explotación laboral a través del verso; la miseria social; la invasión y usurpación de tierras; la lucha de clases y la reivindicación del derecho de dignidad; la experiencia humana.
Su poesía es, en esencia, un grito de inconformidad y un gesto de denuncia política. Pero no cede tentativa y fácilmente al despliegue panfletario: su escritura es auténtica, logra búsqueda personal y encuentra una eficaz y singular estética de la lucha social expresada a través de los poemas.
La escritura y el estilo poético de Leoncio Bueno se manifiestan en una forma que tiende predominantemente hacia lo breve, tanto en el verso como en la conformación del poema. Sus textos ni se enmascaran estructuralmente ni se embrollan en alambicados lingüísticos. El resultado es una poesía llana, transparente y declarada, cuyo efecto es un acercamiento amistoso y jovial ante un escenario violento que nos enfrenta a la crudeza de la existencia oprimida.
Lee la reseña al completo aquí – https://www.jstor.org/stable/27433693
El yaraví como herramienta de resistencia
Un elemento distintivo de la poesía de Bueno es su incorporación del yaraví, género musical y cultural de origen prehispánico, con raíces en las culturas precolombinas aimara y quechua. Se trata de una expresión artística que ha sobrevivido hasta el presente, especialmente en la región andina central de Perú, y que ha evolucionado en la sierra andina. Su carácter popular evoca alegría, espiritualidad, tristeza y pasión como un reflejo de la vida, especialmente en la población andina indígena.
En la poesía de Bueno, la inclusión del yaraví resulta natural: sus temas coinciden con los del autor. Letras que tratan de enamoramiento, el cortejo o el desgano amoroso, pero también la migración, la violencia, la vida, la muerte y la identidad cultural.
Leoncio Bueno también incorpora lenguaje coloquial con raíces en oralidad e inventa imágenes insólitas y fuerza metafórica, vinculándose con la mejor poesía conversacional latinoamericana. Además, ligado a la música popular andina y criolla, aborda sectores populares (campesinos, obreros, migrantes) junto a temas íntimos y humanos (amor, amistad, esperanza).
Gian Pierre Codarlupo: editor y guardián de la memoria poética
Esta antología no existiría sin el trabajo de Gian Pierre Codarlupo, responsable de la edición y selección de los textos. Codarlupo ha asumido la labor de antologador con rigor y sensibilidad, tratando de paliar el desconocimiento de la obra de Bueno tanto en Perú como en el extranjero.
Como señala Mancilla en su reseña, el libro se abre con un texto introductorio y una entrevista al poeta, ambos a cargo de Codarlupo, donde se explica que la antología recoge textos y libros completos de Leoncio Bueno para tratar de paliar el desconocimiento de su obra tanto en Perú como en el extranjero. Además, el libro se complementa con un valioso epílogo a cargo de la investigadora Milagros Carazas Salcedo, autora de un estudio profundo que profundiza en la vida y trayectoria de Bueno, así como en lo más medular de la obra de un autor centenario.
Editorial Ultramarina: puente entre orillas y voces olvidadas
La publicación de La dicha de los dinamiteros por Editorial Ultramarina en Sevilla (2025) forma parte de la misión fundacional de este sello transatlántico: visibilizar voces migrantes, obreras, disidentes. Voces que construyen puentes entre territorios, lenguas y luchas.
Ultramarina entiende la edición como acto político. Publicar a Leoncio Bueno es apostar por una poesía que no decora, que no adorna, que no consuela. Una poesía que interroga, que denuncia, que resiste. Una poesía necesaria.
Lee la reseña al completo aquí – https://www.jstor.org/stable/27433693
Reconocimiento académico: reseña en Guaraguao
La relevancia de esta antología ha sido reconocida por la academia. La revista Guaraguao (Año 29, No. 80, 2025), publicación especializada en estudios literarios latinoamericanos, dedicó una reseña de cinco páginas (pp. 262-266) firmada por Juan Manuel Mancilla, de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.
Mancilla destaca la permanencia de Bueno como poeta a lo largo de más de seis décadas, su estilo directo, su compromiso político y su capacidad para tocar y sacar la música de las palabras. La reseña subraya que esta antología permite finalmente dialogar con Bueno y establecer conexión y contacto poéticos sin necesidad de más lenguajes que el de la propia poesía: la herramienta.
La dicha de los dinamiteros. Antología (1966-2014) ya está disponible para su compra en España, Estados Unidos y México a través de la tienda en línea de Editorial Ultramarina.
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📍 Datos del libro:
Título: La dicha de los dinamiteros. Antología (1966-2014)
Autor: Leoncio Bueno
Editor y selección: Gian Pierre Codarlupo
Editorial: Ultramarina Editorial, Sevilla, 2025
Páginas: 304 pp.
Epílogo: Milagros Carazas Salcedo
Reseña académica: Juan Manuel Mancilla, Guaraguao, Año 29, No. 80 (2025), pp. 262-266
Leoncio Bueno escribió desde los márgenes. Desde la clase obrera. Desde la lucha sindical. Desde la dignidad de los que no tienen voz en los circuitos oficiales. Y su poesía sigue viva, sigue necesaria, sigue resonando. Porque hay versos que no envejecen. Hay voces que no se callan. Hay luchas que continúan. Y hay editoriales, como Ultramarina, que entienden que publicar es también un acto de justicia poética.
Lee la reseña al completo aquí – https://www.jstor.org/stable/27433693