Vinculación de dos mundos. Nuevos caminos editoriales.

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Ultramarina aparece en prensa como modelo de ecoedición. #editorialescartoneras

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Muy contentos de ser parte de los nuevos modelos de #ecoedicion junto a las #editorialescartoneras, gracias a Elisabeth G. Iborra por escuchar nuestra propuesta!

En el artículo aparece un extenso comentario de Ivan Vergara Web sobre la experiencia que tenemos distribuyendo nuestros títulos en el mundo digital. Además aparecen nuestros autores e ilustradores Juan Cuevas y Fausto Esparza, creadores de la impresionante tirada de Poemaria, de Juan Cuevas (de la que aún babeamos y nos sentimos profundamente orgullosos).

Gracias a los medios que están tomando nota de estos caminos diversos de la edición, ahora queda que más gente se impregne de estas ideas y valore el esfuerzo desde la independencia por hacer diferente el caníbal mundo editorial (sí, eso quiere decir que hablen de estos proyectos, asistan a sus eventos y compren sus libros)

Saludos Ultramarinos!
Editorial Ultramarina Cartonera & Digital

La imagen puede contener: una persona, sonriendo
 Editorial Ultramarina C&D
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¿Sevilla es, en lo lírico, una metrópoli?, artículo de Letras Anfibias.

Compartimos el enlace a este artículo donde hemos sido mencionados.

2015 - 07 - Letras Anfibias

Actos, presentaciones, recitales. Encuentros, talleres, premios, micrófonos abiertos, batallas líricas. Dicen que la poesía está muy viva en Sevilla, que atraviesa un momento de efervescencia, favorecido por el trabajo de grandes y pequeñas editoriales especializadas, por la complicidad de librerías-refugio, por su expansión a todo tipo de espacios y puestas en escena y, sobre todo, por la coincidencia en activo de varias generaciones. Juan Ramón Jiménez reclamó para Sevilla el rango de capital poética y, en un antiguo artículo, Antonio Rivero Taravillo le atribuyó condición de metrópoli en lo lírico. ¿Es así realmente?”

La entrada completa está en: http://letrasanfibias.com/poesiaensevilla/

Editorial Ultramarina C&D

 


Editoriales cartoneras (II): Esperanza en tiempos de crisis, por escribientes.com

2015 - 12 - Escribientes 02

Continúa la segunda parte de la entrevista que escribientes.com realizó a Iván Vergara, editor de Ultramarina C&D.

“Somos un proyecto del tiempo que nos toca andar y somos muchos los que estamos en sintonía: autores, librerías, editores, público. Eso ha propiciado que en todos lados estén surgiendo espacios de difusión que están interesados en proyectos como el nuestro. Luego están las ferias, bazares, lecturas de poesía. Hay campo. Quizá lo que falta sea público”, explica Iván Vergara, editor de Ultramarina Cartonera.

Entrada completa en: http://www.escribientes.com/2015/12/03/editoriales-cartoneras-esperanza-en-tiempos-de-crisis/

Primera parte de la entrevista, dale click a la imagen.

2015 - 12 - Escribientes


Ipso Facto: entrevista a Editorial Ultramarina C&D

Hace un par de días la revista digital Ipso x Facto publicó una entrevista que Emiliano Villalba realizó Editorial Ultramarina C&D.

 

Editorial Ultramarina, la artesanía digital y física llega a México

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Las editoriales independientes en Latinoamérica actuales han tomado cada vez más importancia en nuestro país. Hace algunos años, publicar parecía ser complicado, no sólo por el contenido de la obra, sino porque no había dónde hacerlo.

Sin embargo, la llegada de nuevos espacios para publicar van en incremento y  estos proyectos autónomos retoman un mismo principio: abrir las puertas a los escritores jóvenes que intentan publicar sus obras literarias o académicas por el bien del conocimiento, más allá de alcanzar algún tipo de fama.

La fusión entre países de Latinoamérica o europeos permite que estos principios se realicen con éxito, tal es el caso de Editorial Ultramarina, la cual es un proyecto mexicoandaluz o “chilanga-andaluz”, como el equipo la llama. Este proyecto lo coordina Iván Vergara junto con Sandra Carvajal (artesana), José Manuel Camacho (corrector de textos) y Daniel Vergara (diseñador gráfico). Editorial Ultramarina se ha mantenido a flote desde su fundación en el 2009.

El propósito de la creación de este espacio fue, por primera instancia y de acuerdo con Vergara, “tener un canal de distribución propio de la PLACA (Plataforma de Artistas Chilango Andaluces) para generar un proyecto que diera respuesta a inquietudes que teníamos entorno al mundo editorial. Sabíamos que queríamos seguir teniendo puentes entre géneros y formatos, además de poder proponer nuevos caminos editoriales”.

Sin embargo, uno de los principales enfoques de esta editorial es, sin duda, tener una clara conjunción del formato, es decir, producir libros de manera artesanal y, a su vez, incursionar en el mundo cibernético con libros completamente digitalizados para una mayor distribución.  Editorial Ultramarina configura su perfil mediante la divergencia, “(Ultramarina) es ante todo una idea de cómo hacer las cosas diferentes, de tal manera que partiendo de la experiencia que hemos tenido como autores y lectores, partimos hacia rumbos que poco se han explorado”.

Mantener una editorial de forma independiente no es sencillo. Al respecto, el coordinador señaló que “el proyecto ha costado tanto sacrificio y trabajo, los proyectos que tenemos en la PLACA intentan crear puentes entre regiones y personas con arte y poesía; esto no es algo usual en un mundo donde los más ‘independientes’ pugnan por tirar el carro cultural hacia su propia parcela, por ello creemos que son muy parecidos a lo que a gran escala hacen las editoriales gigantes”.

El trabajo de Ultramarina se basa en el uso de materiales artesanales para la creación de los libros que posteriormente se ofrecen de forma digital en un catálogo online. Pero, más allá de esta labor manual, la editorial trabaja con artistas emergentes, “trabajamos con quien y como nos place: rojos, azules, amarillos o negros, no hay color que defina este proyecto porque es plural y multidimensional. Hemos trabajado con instituciones para obtener recursos, pero, afortunadamente, se ha mantenido nuestra seña de identidad; este año esperamos trabajar inclusive más con ellos”.

Este año, Editorial Ultramarina se presenta en México, el próximo miércoles 28 de enero en el Foro Hilvana. No obstante, considerando los bajos niveles de lectura en México, Ipso Facto pregunta cuál sería una estrategia para que la incidencia de pocos lectores en México sea menor y poder así difundir mejores contenidos para la población mexicana. Ultramarina responde. “La propuesta sería la siguiente: liberar los libros por la red y, segundo, que la gente pueda elegir el tipo de formato y precio que puede dar por una obra”. En breve, la Editorial comenzará a subir su material a la red.

La cultura de la lectura en Latinoamérica, de acuerdo con este proyecto, se mantiene “amplia, creciente, pero limitada en la distribución y la accesibilidad a la obra. Hacen falta muchos canales de encuentro y vinculación entre regiones, y una cosa muy importante: filtros adecuados para poder saber qué tipo de obra es la que llega a nuestras manos. Hoy en día que una editorial mantenga un criterio firme y cimentado orienta favorablemente a un lector despistado y con interés de descubrir nuevas obras y autores.”

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Fuente:

artículo original de Emiliano Villalba para IpsoFacto

http://ipsofacto.cc/editorial-ultramarina-mexico/


Ultramarina C&D y un montón de cartoneras más en artículo del periódico “El Universal”

VUELTA A LA EXPERIENCIA SENSUAL DE LA LECTURA

El cartón también huele a letras y puede convertirse en lienzo para manos diestras y pinceles inquietos. Quien piense que ya no es tiempo para el sabor de tardes en calma con una historia entre las manos, se equivoca. Aún es un buen ingrediente para acercarse a un libro… También para crearlo. No hay mejor ejemplo que las editoriales cartoneras, que con su “poliarte” confrontan a la rapidez y fugacidad de la lectura digital
EN MÉXICO. La Cartonera Cuernavaca es una de las cerca de 20 editoriales independientes que trabajan en el país con el cartón como principal elemento para elaborar sus libros
  • POR ELIZABETH PALACIOS. FOTOS DE ERIK MEZA

CUERNAVACA | DOMINGO, 1 DE JUNIO DE 2014 | 00:10

Es medio día de cualquier sábado y a quien llega se le recibe con una sonrisa, un buen café recién hecho, pan dulce. También hay un poco de mezcal para los más valientes.

Llegar a La Casona Spencer, en el corazón de la capital de Morelos, para pasar una tarde de sábado haciendolibros, sólo eso, no es una idea disparatada en tiempos de traslados urbanos acelerados y predominio de realidades virtuales.

Nayeli Sánchez Guevara y Dany Hurpin, editores y promotores culturales, reciben sin excepción con brazos abiertos, y más si al entusiasmo por elaborar un libro, se le añade un par de cajas de cartón en buen estado para ser donadas a la causa: una editorial cartonera.

A las 12 en punto, Dany ya acomodas las mesas, los pinceles, los manteles, el cartón. Prepara el azúcar, el café, el mezcal y los vasos para recibir a quienes compartirán sus habilidades en esta experiencia de creación colectiva. Mientras comienza a servir el café, Dany destaca que apenas el pasado 28 de febrero La Cartonera Cuernavaca cumplió seis años de vida. Fue la primera editorial de este tipo en México y la octava en el mundo. Cada una de sus ediciones tiene un tiraje de 120 ejemplares en promedio —aunque hay casos excepcionales con ediciones de 150— y que aunque muchos piensan que es una editorial especializada en poesía, lo cierto es que en su catálogo también hay ensayo, novela corta, cuento y relato infantil.

A diferencia de algunos otros proyectos editoriales independientes mexicanos, La Cartonera Cuernavaca ha logrado un modelo de negocio sostenible. Han encontrado el equilibrio para seguir produciendo libros de manera artesanalsin que ello represente pérdidas económicas ni una reducción en la producción.

A La Casona llegan poco a poco poetas, cuentistas y narradores que también toman los pinceles y piden consejos a los artistas visuales que se aparecen mientras este sábado cualquiera sigue su curso, sin prisa. Nada parece tener orden ni formalidad. Sin darme cuenta ya me he bebido tres copas de mezcal.

Nayeli tiene razón. Este es un proyecto lúdico, de aprendizaje continuo. “El Consejo Editorial somos tres personas, pero en realidad el proyecto lo hacen todos los que participan y hasta los que solamente pasan a saludar, todo esto que ves es el proyecto”, explica mientras sigue cosiendo los ejemplares de la semana, a pesar de su contractura de mano, derivada de años de una mala postura ante un microscopio obligada por su profesión de bióloga, mientras que Dany es geólogo.

Un año después de fundar La Cartonera Cuernavaca, Raúl Silva decidió emprender su propio proyecto: La Ratona, que se ha distinguido sobre todo por realizar talleres en comunidades indígenas y marginadas en varios estados del país.

“Nos encanta saber que en varias comunidades indígenas de México han replicado la técnica para hacer libros cartoneros, y que así como nosotros recibimos inspiraciones desde Sarita y La Cartonera, otros propagan este gesto”, cuenta Silva, quien ha llevado el mundo cartonero hasta niños y maestros indígenas en las sierras de Puebla, Veracruz, Guerrero, Hidalgo y Oaxaca.

Motivados por lo que estaba pasando en Cuernavaca, un grupo de editores, escritores, periodistas y libreros de toda la vida decidieron iniciar su propio proyecto cartonero en Guadalajara, también en 2009. Siendo viejos lobos de mar del mundo editorial alternativo —llevan cerca de 25 años haciendo publicaciones independientes, incluida la fundación de la editorial La Alimaña Drunk—, arrancaron con La Rueda Cartonera como un colectivo, que hasta el momento ha editado 15 títulos.

El 2009 podría ser bautizado como el año cartonero, pues otros proyectos como Ultramarina y Meninas, nacieron en España, mientras que en Chiapas veía la luz Cohiná, una cartonera motivada por el interés de difundir la literatura chiapaneca. En sus cinco años de actividad, han editado 10 títulos de poesía y narrativa, entre ellos uno híbrido que se realizó en conjunto con Kodama y La Verdura, editoriales cartoneras de Tijuana y la Ciudad de México, dos proyectos más concentrados en publicar literatura urbana que refleje la identidad de sus ciudades.

Para Jesús Cano, investigador de la Universidad Complutense de Madrid, quien ha dedicado tiempo al estudio de las editoriales cartoneras, éstas tienen una doble vertiente: la social y la literaria. “La social, pretende involucrar en el proyecto a las personas desfavorecidas; si no ayudarlas económicamente (o sólo de manera simbólica), al menos hacerlas partícipes de la vida de su comunidad. En cuanto a la finalidad literaria, existe la idea de reflejar la cara oculta de la literatura y publicar a autores que no ingresan en los circuitos habituales de distribución, en los que es tan complicado y a veces imposible entrar, aunque también hay autores de renombre que han cedido los derechos de sus libros para que sean publicados en edición cartonera. Estos dos propósitos confluyen en un tercer punto que abarca a los dos: igual que hacía García Lorca con su teatro, se busca llevar la literatura a lugares y grupos en los que no se lee tanto, bien porque no se pueden permitir comprar un libro que supone una parte exagerada de sus ingresos o bien porque no han tenido la educación y la formación lectoras”.

Eloísa se convirtió en el proyecto pionero en el mundo del movimiento editorial cartonero. Nació en Buenos Aires en 2003, apenas dos años después del colapso económico, político y social argentino de finales de 2001. Johana Kunin, antropóloga, recuerda que durante los años previos y posteriores, uno de los símbolos sociales más significativos del aumento y la visibilidad de la pobreza fueron los hombres, mujeres y niños que recogían —y aún siguen recogiendo— materiales desechados para su posterior comercialización: los cartoneros.

Así, para los fundadores de Eloísa Cartonera, el primer objetivo fue “apropiarse del libro como arma contra las injusticias del capitalismo”, como dijo en su momento a los medios argentinos el escritor Washington Cucurto, su fundador. Pero no en todos los países se presentó el mismo contexto, de ahí que resulte difícil encontrar otro común denominador en estas editoriales que no sea el cartón mismo.

Carolina es chilena y hace 14 años que vive en Madrid. Junto con otras colegas periodistas con las que trabajaba en un informativo cultural iberoamericano decidió probar suerte y arrancar la que sería la primera editorial cartonera europea, también en 2009. Unos meses después, el mexicano Iván Vergara hizo lo propio en la región de Andalucía con Ultramarina.

Pero en España no hay personas que recojan el cartón, lo hacen los ayuntamientos. Así que enfrentaron su primera dificultad: la materia prima. Al principio ellas mismas recogían el cartón, hoy trabajan con una asociación que ayuda a personas con discapacidad intelectual, quienes recogen el cartón y reciben capacitación para participar en el proceso de producción artesanal de la obra gruesa de cada libro.

“Cuando comenzamos esta crisis se intuía, pero aún no se encontraba de lleno en el país. Hemos tenido que virar y reestructurar tiempos de publicación de nuevas obras, precios, viajes; en general cambiaron los planes de la editorial. Pero es este el momento para que surjan editoriales cartoneras como las que hay en América, eso sí que lo creemos, es el momento de mirar lo que se ha hecho en países como Argentina, Chile, Perú y México e implantarlo en este país. Puede sonar a tontería para algunos, pero nosotros hemos tenido que abrir una sección ‘low cost’ (bajo costo), ante todo pagando a los colaboradores por su trabajo”, relata Iván.

En España o Argentina, los libros tienen beneficios fiscales, por lo que siguen siendo accesibles a pesar de las crisis económicas, sin embargo, hay países como Chile donde a pesar de vivir un momento de desarrollo económico importante, los libros son muy caros.

Maca, de Opalina Cartonera lo explica: “Aquí los libros son carísimos, la gente común no tiene acceso a ediciones originales y de calidad. Las editoriales cartoneras nacen para contrarrestar los elevados precios y satisfacer las necesidades literarias y artísticas, tanto del autor como de los lectores”.

SINGULAR. Cada libro producido de forma artesanal representa una experiencia única, donde se cuida tanto el contenido literario como el visual y el táctil.

El libro-palabra

Los editores cartoneros enfrentan dos realidades en contraste. Por un lado, demostrar que no se trata de proyectos efímeros para publicar solamente la obra de sus amigos, sin importar la calidad literaria de los materiales, y por otro, que las ediciones cartoneras no se limitan a publicar a autores desconocidos ni están peleadas con los grandes nombres de la literatura.

En México, por ejemplo, La Ratona ha publicado 20 libros, varios de ellos con la obra de poetas infrarrealistas como Mario Santiago, Ramón Méndez, Bruno Montané, Pedro Damián y Rubén Medina, pero también están en su catálogo títulos de autores como Juan Villoro, Luis Zapata y Hermann Bellinghausen.

La Cartonera Cuernavaca ha publicado textos de artista John Spencer, el escritor Mario Bellatín y el poeta Pedro Granados, quien durante mi visita a Cuernavaca también está de paso y accede a contarme sobre su experiencia como autor cartonero. Se esfuerza por dejar en claro que él no podría definirse como un autor del mainstream y que, por tanto, el trabajo de las editoriales alternativas en general, y de las cartoneras en particular, va muy acorde con su postura crítica en el mundo literario:

“Ha sido una excelente herramienta para hacer mi poesía más conocida en México. El libro en papel en general está en crisis en el mundo entero dado el fenómeno de la internet y las copias en PDF. Es un momento especialmente dramático.

“Lo que se hace aquí es un libro-objeto, un arte multidimensional. Eso me pareció fascinante, no es una propuesta solamente literaria, sino poliartística y que está muy bien valorada”.

Autores reconocidos como Ricardo Piglia, Alan Pauls, Rodolfo Fogwill, Haroldo de Campos, Enrique Lihn, Raúl Zurita, Luisa Valenzuela, Tomás Eloy Martínez o César Aira, en algún momento han otorgado permiso para que se realice la edición cartonera de sus trabajos en Eloísa Cartonera sin recibir ninguna retribución económica.

“Hay cartoneras que publican textos de gran calidad y otras desatienden ese aspecto; sospecho que en esos casos es más importante el hecho de elaborar libros que la intención de establecer un criterio literario riguroso, dicho sea sin ánimo de menoscabar. Además, en las editoriales convencionales sucede lo mismo”, explica Jesús Cano. Si bien es cierto que no todas las cartoneras tienen los mismos criterios para seleccionar sus materiales, tal como pasa en editoriales convencionales, lo cierto es que los que siguen publicando, lo han logrado por establecer lineamientos literarios muy claros. Tenerlos brinda certeza tanto a los autores como a los lectores de que sí es asunto serio.

¿ANÓNIMOS? Artistas conocidos no firman su obra para fortalecer el esfuerzo colectivo.

El libro-objeto

Dentro de la amplia oferta que existe en el mundo cartonero, La Cartonera Cuernavaca tiene un sello distintivo: el arte de las portadas. No existe la producción en serie. Cada pieza es única. Muchos han sido los artistas plásticos que han plasmado su creatividad en las portadas de los libros, sin embargo, hace ya tiempo que se decidió que el trabajo de portadas debía ser colectivo y abierto a cualquiera que deseara participar, fuera o no artista consagrado. Así, el proyecto continúa con su naturaleza social, en un acto de total congruencia con su vocación democrática.

El artista plástico Cisco Jiménez, quien recientemente se integró al Sistema Nacional de Creadores al cumplir 25 años de trayectoria, es uno de los artistas morelenses más reconocidos y también deja su arte plasmado en las carátulas de La Cartonera.

“Yo empecé aquí con las pretensiones de artista, entonces mis portadas eran una obra mía, ‘un Cisco Jiménez’, pero eso llevó al problema de que solamente podía hacer dos o tres portadas y tal vez tendrían que venderse en un mínimo de los estándares del mercado del arte y eso hacía incosteables los libros. Así que fuimos dándole forma a esta idea de que el arte de La Cartonera tendría que ser una creación colectiva y prácticamente anónima, para que así el artista no tuviera el problema ni de sus precios, ni de su ego”, relata el creador, quien recuerda que el espíritu de La Cartonera está basado en el acceso al arte y la literatura para un mayor número de personas, por lo que conservar los precios que tienen ahora los ejemplares es algo clave.

Tras investigar a varias editoriales cartoneras en América Latina y Europa, el investigador Jesús Cano ha llegado a la conclusión de que la búsqueda de la creación de libros-objeto es uno de los grandes pilares de estas editoriales alternativas.

“Leer un libro debe ser una experiencia única. El libro artesanal es un ejemplar irrepetible, lo cual no lo convierte necesariamente en una obra de arte, multiplicando su precio y desvirtuando así el principio de difusión de la lectura. No se pueden negar los beneficios y posibilidades de la lectura digital, pero no hay que olvidar tampoco que la lectura es también una experiencia sensual, donde el tacto desempeña un papel destacado. En la lectura, como en el amor, la interacción física es irremplazable. ¿Seremos los apegados al papel dinosaurios crepusculares?”, pregunta Cano.

Iván Vergara es mexicano. Además de editor, es músico y promotor cultural. Vive en Sevilla, España, hace ya seis años, donde las editoriales cartoneras han sido recibidas con sorpresa, no hay mucha gente que conozca el formato. A la fecha, ya hay 10 editoriales de este tipo y al menos tres de ellas se mantienen publicando con frecuencia. “Lo más importante es   que la gente note, si antes no habían tenido la oportunidad de hacerlo, que un libro es más allá que un objeto clónico que huele a papel, sí, eso que tanto nos gusta a los compradores de libros, pero el que huela a papel almacenado no es lo mismo al olor del papel labrado y pintado mano con mano: cualquiera reconoce el valor de estos objetos, el trabajo que hay en ellos”.

LA LISTA. De Argentina el fenómeno se extendió a Perú, Chile, Brasil, EU, hasta llegar a Europa y África.

 

Conoce el resto de la historia en la edición impresa que circula a partir de hoy o bien date una vuelta mañana por este sitio

Promesas de cartón

Hablar del futuro siempre es incómodo, así que cuando cuestiono a los editores cartoneros sobre sus expectativas en el mundo editorial, hay posiciones encontradas. Raúl Silva es tajante, pero con tono esperanzador:

“Para nosotros en La Ratona, hacer libros cartoneros es un gesto que tiene que ver con lo inmediato, y lo inmediato es hacer talleres donde nos la pasamos bien pintando y construyendo libros. Que esos libros encuentren sus lectores es algo que se va dando de una manera natural y en ello interviene el azar. No le tememos a Internet, porque sobre todo es una nave que nos hace viajar y encontrar lo que en otros tiempos tardaba en llegar o nunca llegaba”.

Desde la óptica documental, Jesús Cano no es tan optimista pues considera que el momento de mayor auge de las editoriales cartoneras ha pasado y que el fenómeno está en un proceso de franco repliegue. “Mi impresión —es posible que me equivoque— es que la fuerza con la que irrumpieron hace una década, hace cinco años, se ha ido desgastando y el sentimiento de pertenencia a un proyecto colectivo es menor. Imagino que algunas subsisten y funcionan perfectamente; también me consta que van naciendo otras nuevas, pero creo también que muchos de los grandes proyectos tienen dificultades para continuar, y los núcleos de trabajo se van aislando”. Pero también asegura que aunque las cartoneras llegaran a desaparecer, no lo harían sin dejar huella.

SIN PAR. De acuerdo con Johana Kunin, doctora en antropología por la Universidad Nacional de San Martín, entre 2003 y 2010 surgieron unas 48 editoriales “cartoneras” en 19 países del mundo. Ahora se podría tener registro de 80, aproximadamente, aunque no todas siguen activas con la misma frecuencia. Y ninguna es igual a otra.

“En estos años pasados se han hecho escuchar con atención y en diferentes ámbitos, demostrando que es posible hacer libros y difundir la literatura al margen de la dictadura de los grandes grupos editoriales y las penalidades de las editoriales más pequeñas, que ya tienen bastante con sobrevivir. También han ofrecido un camino alternativo al universo de Internet, otro canal de difusión que, pese a las posibilidades que ofrece y todas sus ventajas, tiene elhandicap de que no hay modo de filtrar todos sus textos; no hay ningún mapa para orientarse en la Biblioteca ilimitada que nos enseñó Borges”.

Puede que tenga razón Cano cuando recuerda las palabras del poeta Raúl Zurita al referirse al tiempo que desaparezcan las grandes editoriales y queden tan sólo los lectores electrónicos y los libros cartoneros… “Para los que hemos aprendido a leer (y no me refiero a descifrar el alfabeto, sino a gozar de la lectura como un acto casi mágico) con el tacto, el calor y el peso de un libro entre las manos, será difícil que nos conformemos con un impersonal libro electrónico“.

Y es que más allá del trabajo editorial, lo que ha llamado la atención del fenómeno de las cartoneras en el ámbito académico, es su política de capacitación al lector. Iniciativas como el taller de lectura Libros, un modelo para armar (L.U.M.P.A.) de Sarita Cartonera, de origen peruano. Johana Kuni, por ejemplo, afirma que L.U.M.P.A. llamó especialmente la atención de los integrantes del Programa Cultural Agents de la Universidad de Harvard (EU), que luego de haber invitado a Javier Barilaro (de Eloísa, Argentina) y a Milagros Saldarriaga (de Sarita, Perú) a dirigir talleres para iniciarlos en la práctica de hacer y trabajar con libros, han utilizado la metodología pedagógica de Sarita en centros educativos de Boston, México y Puerto Rico.

Tampoco se puede negar que hay proyectos como el de la editorial brasileña Dulcineia Catadora que generan un cambio social en jóvenes marginados, como los de las favelas que se han incorporado a la producción de libros a cambio de una remuneración.

PROMOTORES. Nayeli Sánchez y Dany Hurpin, editores cartoneros.

“Ninguna de las editoriales cartoneras ha tenido que pedir permiso para existir y mucho menos para ser diferente. Hay quienes venden libros baratos y accesibles y, otras, libros declarados como caros. Hay quienes nacieron en consonancia declarada con su realidad sociopolítica local y latinoamericana. Otras expresan que, antes que todo, son una editorial”, dice Kuni.

Hay cartoneras que nacen en ciudades con “cultura de lectura” y otras en urbes calificadas como “culturalmente marginadas”. Hay quienes resaltan que el objetivo es trabajar y estar juntos. Otros, que han creado la iniciativa para escapar de la crisis, como una oportunidad de trabajo, o para publicar libros de gente que los fundadores admiran o a autores tanto conocidos como desconocidos localmente. Hay editoriales que fabrican “sueños idealistas de maneras de funcionar alternativas”, están las que quieren brindar una alternativa frente a contextos de violencia de los jóvenes de sectores de escasos recursos y las que sólo desean entregarle a los niños el primer libro de sus vidas.

Y es toda esa diversidad la que, paradójicamente les da identidad. Iván Vergara lo explica así: “Me gusta pensar que las editoriales cartoneras vivimos en una casa muy amplia, con espacio para las propuestas más variopintas; me parece que se construyen automáticamente habitaciones nuevas cuando aparece una, por otro lado cuando una puerta de esa casa se mantiene cerrada, no quiere decir que no lo hará jamás, sino que hay que esperar su propio tiempo. Creo que somos un pequeño universo, muy creativo, contagioso y con la oportunidad de generarse prácticamente en cualquier sitio”.

Si alguien sabe resumirlo poéticamente es sin duda Raúl Silva, de La Ratona: “A un libro cartonero sí lo puedo definir: es una puerta de cartón iluminada”.

EL DISFRUTE. Las editoriales cartoneras se preocupan porque la lectura resulte placentera para cada sentido.

ELIZABETH PALACIOS es feminista, humanista, viajera y hedonista. Ciencia, derechos humanos, cultura, viajes y finanzas están en su lista de temas de cobertura periodística, pero hoy se autodefine como “profesional del periodismo de la felicidad”. En twitter: @elipalacios


Extra! Extra! Ultramarina C&D en 2013 Poetas por Km2. [Poético Festival]

2013 Poetas por Km2

Estamos ya ultimando detalles, mañana por la mañana salimos hacia Madrid para participar en este encuentro nacional de poesía, edición y mucha independencia creativa.

Hace dos años estuvimos en este evento y regresamos con muchísimos proyectos nuevos, buenas colaboraciones y un sinfín de cosas que comentar sobre esa edición, nos perdimos la del año pasado, pero en esta ocasión no hemos dudado para romper el cochinito para estar presentes.

Llevaremos nuevos ejemplares de Era Hombre Era Mito Era Bestia, primer poemario de Ivan Vergara; Luz /Light, libro de Juan Armando Rojas Joo, y finalmente ‘Pueblo de piedras‘, libro de Brian Lee, recientemente publicado por nuestra editoria y traducido impecablemente al español por José Manuel Camacho.

Les dejamos más información sobre el evento. Mañana nos vemos ahí!

Organizado por Arrrebato Libros, el evento tendrá lugar los días 17, 18 y 19 DE OCTUBRE en CONDE DUQUE, Madrid.

Aquí tenéis la relación de artistas y horarios del Festival. Completan la programación las proyecciones del Zebra Poetry Film Festival. Además, nos visitarán más de 40 editoriales.

Todas las actuaciones tendrán ENTRADA LIBRE excepto la doble sesión del jueves 17, con Carles Santos y Ana Curra, y el espectáculo de Faemino y Cansado del día 19.

JUEVES 17 DE OCTUBRE
-20.30 – Carles Santos
-21.30 – Ana Curra
Doble sesión con entrada: http://www.ticketea.com/carles-santos-y-ana-curra-concierto-y-sesion-musicopoetica

VIERNES 18 DE OCTUBRE
-18.00 – Arranca la feria
-19.00 – Proyecciones del Zebra Poetry Film Festival
-19.00 – Vomit
-19.30 – Alan Mills
-20.00 – Jesús Ge
-20.30 – Javier Gallego Crudo
-21.00 – Lalo Barrubia
-21.30 – Mark Strand
-22.00 -Marçal Font
-22.00 – DJ Pedro Papel (bar)
-23.00 – Juan Abarca, cantante de Mamá Ladilla.

SÁBADO 19 DE OCTUBRE
-12.00 – Arranca la feria
-12.30 – Taller infantil Milimbo
-13.13 – Presentación ‘Para volver del Hades’, de Meninas Cartoneras.
-18.00 – Arranca la feria de tarde
-19.00 – Proyecciones del Zebra Poetry Film Festival
-19.00 – Ángela Segovia
-19.30 – Batania
-20.00 – Hyperpotamus
-21.00 – Leo Mashlía
-21.30 – María Eloy García
-22.00 – Miguel Noguera
-23.00 – Faemino y Cansado (con entrada) http://www.ticketea.com/faemino-y-cansado-parecido-no-es-lo-mismo
-23.00 – DJ Surrealie (bar)

También los podéis encontrar aquí:
http://www.poeticofestival.es/2013/horarios/

Tras ocho ediciones, se ha convertido indudablemente en una pluralidad de voces, en un colectivo unido por la necesidad de encontrar formas de expresión innovadoras, diferentes, alternativas, expresiones eminentemente poéticas.

NO ES UN FESTIVAL DE POESÍA, ES UN FESTIVAL POÉTICO.

/www.poeticofestival.es/2013/
Twitter: @arrebatolibros
Instagram: arrebatolibros.


Hoy en el CICUS: No hay crisis creativa.

No hay crisis creativa

Hemos tenido la inmensa suerte de haber sido elegidos para representar a Andalucía como Diseño Editorial, así que esta tarde nos pararemos en el CICUS para compartir con toda la gente nuestro proyecto, ideas y lo que viene por delante para la Ultramarina.

Aquí más información al respecto:

“La noche del próximo viernes hemos programado un FESTIVAL que no te puedes perder: actuaciones de circo, danza y música, proyecciones de cine y videoarte, muestras de arquitectura sostenible, de arte digital, diseño editorial, cómic, ilustración, fotografía, moda y diseño…
Todo con ENTRADA LIBRE HASTA COMPLETAR AFORO
También tendremos un ambigú con bebidas y tapitas.

Os esperamos en el centro de Sevilla, en el bonito edificio sede del CICUS. Desde las 20:00 horas llenaremos su enorme patio interior de actividades y creatividad. Consulta la programación aquí: http://www.nohaycrisiscreativa.com/festival

 


Ivan Vergara es entrevistado en Sudakia Style, desde Mataró.

El día 30 de mayo, a unas horas de presentar por primera vez en Sevilla ‘Era Hombre Era Mito Era Bestia’, fui entrevistado por Silvia Llanto, una periodista que desde catalunya lleva este interesantísimo programa de radio sobre cultura latinoamericana.

 

Me encantó el detalle de entrar al aire con una canción de fondo del enorme Sixto Rodríguez.

 

Le agradezco muchísimo el detalle que ha tenido Silvia de escuchar las andanzas de estos chilango andaluces en Sevilla.

 

Anexo información del programa en catalán:

 

“Al programa d’avui entrevistem Ivan Vergara García: poeta, músic, gestor cultural que dirigeix la Plataforma de Artistas Chilango Andaluces, PLACA i fundador de l’editorial Ultramarina Cartonera. En la segona part coneixerem una mica més de la cultura chicana.”

 

Facebook – https://www.facebook.com/IvanVergaraWeb

Twitter – http://www.twitter.com/_Appu_

Nuevos Micro Documentales de Contemporáneos en: http://www.contemporaneostv.com


Aparece selección de poesía de Ivan Vergara en ‘Los Poetas del 5’ #culturasev

IVÁN VERGARA. Poesía Actual de México

Aparece en el blog: “Los Poetas del 5″, editado por Glad Mendía

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IVÁN VERGARA  (México, 1979) Poeta,  músico,  editor,  antologador  y  gestor  cultural,  actualmente  vive en Sevilla, España. Dirige la Plataforma de Artistas Chilango Andaluces (PLACA), proyecto  que  difunde  y  vincula  la  cultura  mexicana.  Creó,  organizó  y coordinó  las  siete  ediciones  y  las  publicaciones  del Recital  Chilango Andaluz (RCA) en Sevilla, Ciudad de México y otras ciudades andaluzas. Ha participado en proyectos artísticos de distinta índole como actor y director de teatro, director de cortometrajes, locutor de radio, etc. Fue miembro del grupo de folk-rock Mañana, con el que publicó su primer disco A ver quién llega antes al fin, en 2010. Publica en 2013 su poemario:Era Hombre Era Mito Era Bestia / Man Myth Beast, traducido al inglés por Jennifer Rathbun. Anteriormente publicó el poemario breve Montañas de Aurelia, con la Editorial Homoscriptum de NY, en octubre de 2011. Ha colaborado para periódicos mexicanos como corresponsal de la región andaluza. Publica bimensualmente artículos en la Revista Registro (Mexico). Actualmente  prepara  la  primera  temporada  de Ciudades  Literarias y  Contemporáneos  primeros  programas  para  TV  de  la  PLACA.  En  el 2009 creó la Editorial Ultramarina Cartonera & Digital, de la cual funge actualmente como editor. Escribe constantemente en el blog La firma del caracol.
Selección por Gladys Mendía de ERA HOMBRE ERA MITO ERA BESTIA
UN SILENCIO ATLÁNTICO
Mi padre cruzó un continente,
se convirtió en indio posmoderno
al entrar por la aduana del nuevo mundo,
surcó presto su orientación de monte
y perdida la esperanza tomó trenes,
autobuses para otras tierras,
aviones erradicados por la peste
y no era él
hoy mi padre yace en cama
bajo el agobio de las horas extra,
trajo un lastre de quinientos quince años
con el cual descansar los pies y las manos
y no sean él
yace mi padre en un techo de casa blanca
con su cuerpo moreno asfixiado por la historia,
con su cuerpo tallado por la vista de los volcanes
y un indómito yacimiento de leyendas
donde se escribe la historia de mi viejo,
sobre una ladera marina y tintas de piedra
ha salido esta tarde y se ha tirado al río
con el fardo absurdo de todo lo recorrido,
ha ahogado a los peces contándoles la historia
de un hombre y una mujer que se amaban
como tierra blanca y fértil,
yelmos recios de conquista
ha devorado al unísono dos continentes
y se ha convertido en tierra submarina;
salió por la tarde un indio posmoderno
y la noche recibió todas las almas,
todos los llantos
por la noche un llanto de ultramar,
por la mañana la tierra engreída,
conmocionada por la espera que mueve valles,
tumba ciudades, engendra mitos,
y lo que se escucha entre las ruinas
es un llanto que pierde a sus vástagos
un padre indio que duerme en casa blanca
con su corazón rebozando tierra,
rebasando a las aves,
resplandeciendo de nada
absoluta nada
MIENTRAS LA CIUDAD DESPIERTA,
MÁS OLVIDA EL HOMBRE
Éramos el tiempo idóneo de las grietas,
un cauce de urbes que se olvidaban de sí,
un descuido que rompe, un descuido que pasa,
una caricia entre los muros  y tus muros
son la hebra de un rito perpetuo; continúa
con el enfado de los montes, y escupen
al temblor un lugar común, y el agua
se nombra respiradero o artificio, y la madre:
esta ciudad de errores putos como el hambre
éramos el tiempo dentro de la espuma,
un lamento largo y pesado, de un aullido
cerdo y lento que imitan las venas.
Calcamos al revés el origen de las especies
para que saliera la vida, torva y estúpida,
imitando al animal que nacimos siendo
éramos ríos que fueron avenidas,
abismos que fueron puentes,
muertos que fueron sueño,
llanto,
marea
VAGONES
Solemos espantarnos en el metro
de sus habitantes mudos,
de sus miradas enjuiciadoras y permanentes
fijas en nuestro pasado
fijas en lo que dejamos en la anterior estación
solemos aburrirnos
sobre todo por las mañanas,
en que inocentes rozamos
nuestra carne con la ajena
alivia la alarma
cuando predestina nuestro arribo,
alivia el convoy
al seguir de frente,
siempre sólo,
por la única vía que nunca se queda atrás,
como nosotros: brillando de tiempo perdido
NADIE TE DIRÁ CÓMO
MUERE EL TIEMPO.
nadie te dará señas de su azar
ni te dirá cómo vencer su esfuerzo.
El tiempo es un aire estático,
lo transcurrimos
no habrá quien te hable de la angustia de las eras,
quien decida que frente a los espejos reinará el vacío,
quien decida que la noche hablará por sí misma,
que no habrá perros suficientes para la hoguera
no habrá quien te diga qué pirámides son falsas,
cómo rescatar la palabra del conato clasificatorio,
cuánto andar errante conducirá a la voz
de un tiempo ebrio de sequía,
denso de almas errantes
no habrá quien te diga cuán estériles son estos verbos,
el reloj sabrá de sí y será en el reflejo del hombre
un océano sin islas, un océano sin tierra que conquistar
VOLVER A PRESCINDIR
DE LOS RÍOS
como el que presiente
que hay alguien detrás,
apuntando a la nuca,
soplando quedito
volver a dejar los ríos
en el bolsillo de viaje,
donde la herida tiembla
y nombra ventanas
aullidos
volver,
transformar al náufrago
en mono sedentario,
volver,
nombrarle cielo
al saber de sus deshielos;
volver y prescindirle,
pues volver por sus ríos,
entre sus venas y aristas,
nos convierte en dioses furiosos
sabemos que su cuerpo muta en otra tierra,
donde nos suele herir la memoria
(d)escribimos al mito que es cuerpo,
termina bajo tierra, empalmado,
devorando a sus propios hijos
hartándose de un tiempo
que prescinde de nuestro amor
LA MENTIRA ES LA NIEBLA
La niebla es la herida de una lluvia rabiosa,
su color, es el herraje de un cielo desbocado
dirigiéndose a los pulmones de la tierra;
enferma de cielo
rastrera,
dormida en el valle nos convierte en mudos de vista,
en ciegos de frío
líquida,
como suele vestirse si nuestra pasión la ata,
si la convierte en leona etérea
quisiera ser estatua de su obra,
del aprecio que provoca su simpleza
mas nos obliga a sentirnos nido,
donde el viento intenta su semilla
y la ingenua tierra sirve de lecho
cruzamos la sierra de Oaxaca y hemos rebasado las nubes,
esto no es niebla señores, esto que humedece mis ojos
es el grito de los espíritus que intentaron la vida,
chorreando de niebla estos valles que nunca han sabido de amo
PEDIMOS PERDÓN A LA BESTIA, POR
ENSEÑARLE QUÉ ERA LA MALDAD
quiso saber de antemano dónde ir,
no ir detrás de murmullos dorados,
detrás de sexos sin raíz
pedimos perdón a la bestia, por enseñarle juegos de dolor  y
abandono,
continúa tras el arrojo tardío de la sombra,
como antorcha viva frente a la ceguedad de los soles
esta bestia vive con silencios de todas las lenguas,
como el odio albañil de rascacielos y su celo de islas,
como la quietud de unos senos que no alimentan
no hay modo alguno que alcance la gracia,
ha olvidado lo que es el perdón,
no hay pericia que le haga sentir la noche viva,
no hay modo de llamarle fuego amigo
el terror que vive la bestia
es la gracia del rebaño
los engaños que continúan en la vida
son la bestia
ME ABANDONA EL HAMBRE
Y TEMO PERDERLO TODO.
perder lo humano que me aferra a la tierra
perder la sed,
el alarido
y quedarme solo
con esta piedra
que reconozco
frente al espejo
HABLAR DE AMOR
CON EL CENTENO
Hablar de amor a los cisnes
Al espejo
Hablar de amor con la bestia
De cómo le seremos infiel
SERÁ DE NOSOTROS EL TIEMPO
DE LA BESTIA.
atada al mástil de nuestro orgullo
desde la sequía de las almas,
engullen el tacto palpitante del viento,
un orgullo altivo de banderas y cruces;
tiempo de la bestia, tiempo de la gracia,
en que todo es obsceno como los telediarios y es todo
una broma de la vida haciéndonos creer lo erróneo
el tiempo de la bestia nos aparta de la cercanía,
¡amemos a la bestia!
a quienes nos dan palmadas grotescas
y nos pierden en la mirada del asfalto,
nos ingiere con su tacto corrupto, y ame,
ame tu vida-bestia que se precia de serlo
será de nosotros el tiempo sin alimento,
cuando seamos una bestia famélica y nos apene
como nos apena el hambre transatlántica,
entrada exclusiva de ritos transgénicos
y florece como lo hace la bestia y su palabra,
la más antigua de los quehaceres humanos,
la más antigua demostración de amor;
ya lo decía el tigre y su odio amargo:
la vida es creciente mientras sea la bestia mascota,
ría y sea estúpida de ignorantes muertes,
de la continuidad del odio ibérico,
odio americano, odio santo y sin escrúpulos,
odio imberbe de asfixia, odio eólico,
odio titánico, cito: perfecto odio
de Montañas de Aurelia
(20:45)
Se verán entonces a las ocho cuarenta y cinco,
como se ven siempre los amantes,
en la hora compuesta, la cómplice;
se verán y se amarán desesperados
susurrando deseos a la almohada,
escurriendo por dentro, por debajo.
Llegarán las once
y la prisa
y el escape
y la cita
esperará otro día.
Se verán entonces a las ocho y cuarenta y cinco
del día siguiente,
exigidos hasta en sueños, en lo lejano;
se amarán como ladrones
o hasta que llegue la cordura
y el arrebato rosado del –hasta mañana.
Se verán entonces a las ocho cuarenta y cinco
de los siguientes meses,
dejarán los lleven de la mano,
dejarán que el ritmo tome su compás
entre aquello que no creen,
que no quieren creer.
Se verán entonces a las ocho cuarenta y cinco,
casi por coincidencia, como si no quisieran,
como si pintar de rojo la pared no fuera crimen,
como si ignoraran las horas y los sobresaltos,
como si la habitación fuera nevera de tiempo,
como si por debajo de las cortinas se escondieran
duendes;
casi por coincidencia, como si no quisieran.
Se verán entonces a las ocho cuarenta y cinco
decididos a comprometerse, a atarse,
con esas palabras que saben a vacío
cuando se acerca la inminencia,
la aletargada que llega segura
con pasitos trasatlánticos,
con fotos prostitutas de la vieja Sevilla,
con la ciudad Promesa como promesa
de que también podrá ser consuelo de los perdedores,
de los que no han de ganar.
Se verán entonces a las ocho y cuarenta y cinco
y para entonces ya los habrán olvidado,
no tendrán que dejarlos en el arrebato,
no tendrán que componer excusas para ellos;
se verán entonces a las ocho cuarenta y cinco
de algún siglo que los haya dejado atrás.
Se verán entonces a las ocho cuarenta y cinco
de un día que aun no llega,
que paga para arroparlos
con aquel viejo aroma
de los nuevamente culpables.
Aurora
Escuché entonces
el sonido de un águila que venía
de un sitio,
no era el braceo incansable
ni la mirada aguda,
era un llanto de reclamo
que me colocaba en lo alto,
a un lado del estruendo
donde aquellas aves vuelan y hablan
ajenas a nuestra comprensión.
Escuché entonces
una melodía incolora
de algunos olvidados
y de muchos redimidos,
escuché entonces
que no había más sonido
en las habitaciones de casa,
sería acaso que amanecía y que la lluvia
se apoderaba del estruendo ajeno,
siempre lejano y siempre presente
del gigante que marcha con pasos de ondas
que se ocupará de entrar por ti,
en ti.
Te escucho entonces
y abandono la búsqueda
que resulta innecesaria al comprender
que la derrota era anticipada
al ser victoria de uno solo.
Te escucho
y lo que abrigo con estas hojas de maíz
es la semilla de lo que me brota:
soy surtidor
soy pescador
me acomodan en la butaca
justo detrás del redimido.
Caigo del cielo en forma de trueno
y lo que se observa desde la distancia
es un día claro que comienza a languidecer,
convirtiéndome en rojo,
siempre en rojo, y que en un canto
desde lo más alto, se deja rebasar.

 

http://www.lospoetasdelcinco.blogspot.com.es/2013/05/ivan-vergara-mexico-1979-poesia-actual.html


“Libros que se salven del fuego” por Laura Redondo. #ultramarinosincendio

Hace poco más de un año, Laura Redondo nos realizo una entrevista para un trabajo de la Universidad de Sevilla, el resultado se los presentamos a continuación, es curioso que llegue en el momento en el que nuestra sede ha ardido y nuestros libros se han salvado de las llamas, tal y como el título de este buen artículo: Libros que se salven del fuego.

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Libros que se salven del fuego

Literatura y arte en una sola pieza

Laura Redondo García

 

En poco más de un año, Ultramarina Editorial Cartonera & Digital se ha abierto paso en el proceloso mundo de la edición. La editorial sevillana propone una nueva manera de hacer libros conjugando la artesanía con las nuevas tecnologías.

En el artesano Pasaje Mallol de Sevilla se encuentra el taller y principal centro de operaciones de la Editorial Ultramarina Cartonera & Digital. Allí están a primera hora de la tarde Iván Vergara, editor y autor, y Abel Guerola, coordinador de comunicación. Ellos son dos de los integrantes de esta novedosa editorial que vende mucho más que libros; de allí salen, en un mismo ejemplar, literatura de calidad y una obra de arte. Las cubiertas de estos libros están elaboradas con cartón reciclado que ellos mismos recolectan y cada una de ellas está ilustrada a mano, por lo que aquí no hay dos libros iguales. No sólo eso, Ultramarina, además de vender libros físicos, ofrece la opción de descargarse sus textos completamente gratis a través de su web. Pero aún hay más, porque esta editorial presenta otra alternativa, mezcla de las dos anteriores: los libros digitales personalizados. El contenido digital de estos libros es de pago, pero a cambio un ilustrador hace una postal pintada a mano en cartón, que el lector recibe a través de la web y también en formato físico, “para satisfacer nuestra necesidad de palpar las cosas”, explica Iván. “A la gente le gusta la certeza, la sensación de que sus cosas existen”.

Mientras habla de la editorial, Iván va preparando cartones que pronto estarán envolviendo un poemario: “Esa es nuestra apuesta. Ahora mismo a un autor se le paga entre un cinco y un diez por ciento y a veces se pide hasta un quince por ciento por un libro digital. Pero nosotros no le vemos el sentido a cobrar por un libro digital sin más, que es un copiar y pegar, porque cuando trabajas en una editorial, aunque sea a nivel modesto, lo que sale caro del libro es la parte física, el material”.

Editorial Ultramarina Cartonera & Digital está conformada por cinco personas: Iván y Abel, Daniel Vergara, webmaster y responsable de la maquetación y el diseño, José Manuel Camacho, corrector de textos y Sandra Carvajal, coordinadora de stands y del montaje de los libros. “Ahora mismo somos una editorial pequeña, en vías de crecer, así que hay que dividirse el trabajo”, comenta Iván. “Estamos en la fase de invertir y de viajar para dar a conocer lo que hacemos. Hemos estado en Madrid, Valencia, Granada y Huelva”. Y Abel añade: “Queremos que nos conozcan. Ahora nos toca la Feria del Libro de Sevilla”.

Ultramarina nació a principios de 2010, aunque Iván, su impulsor, venía dándole vueltas desde hacía tiempo, buscando una filosofía distinta que le diera un soplo de aire fresco al mundo editorial. El resultado de esta búsqueda es que en Ultramarina los autores nunca dejan de ser los dueños de su obra, la editorial tiene los derechos de las publicaciones que realiza, pero no del contenido de los libros.

Hubo varias experiencias clave en este proceso, como conocer a la editorial argentina Eloísa cartonera y también el encuentro internacional de editores independientes Edita 2010. Aunque una de las cuestiones más importantes en el surgimiento de Ultramarina fue el intento de dar respuesta a los trabajos que la Plataforma de Artistas Chilango Andaluces (PLACA), de la que Iván forma parte, viene desarrollando desde hace cinco años. El propósito de esta plataforma es crear una experiencia poética que vincula a distintos poetas, artistas y colectivos de España y México, país natal de Iván: “Queríamos tomar el control de nuestras publicaciones, antes trabajamos con dos editoriales y la experiencia no fue del todo bien. Necesitábamos un modelo editorial innovador”.ultramarina 3

Gracias a su participación en el grupo musical Mañana, Iván comprendió que había similitudes entre el negocio de la música y el editorial, después de eso, asegura Iván, fue sencillo pensar en un medio editorial nuevo: “Nuestro modelo es una editorial expandida porque nos involucramos en otras artes: la visual y la sonora. Nosotros tenemos mucho interés en difundir poesía, en crear nuevos lectores de este género, que es minoritario, incluso ofrecemos contenidos gratuitos. Pero conseguimos funcionar como negocio, generando ingresos”. Y así debe de ser, puesto que acaba de salir a la venta la segunda tirada de los cuatro títulos editados por Ultramarina y hay dos títulos más en marcha. “Hemos dado trabajo a cuatro poetas y artistas, aunque seamos pequeños pagamos a todos los participantes en el proceso, eso es porque funciona este modelo”, explica mientras realiza dobleces estratégicas en los cartones, “nos faltan cosas como tirar un superventas o mil ejemplares, eso es un reto: demostrar que este modelo es viable y genera trabajo y dinero, lo justo, no tenemos afán de lucrarnos”.

Iván define los principios de su editorial como una nueva manera de trabajar y de crear: “Se trata de un modelo acorde a nuestra contemporaneidad. Además de procurar un acceso gratuito, queremos sobre todo ofrecer creaciones únicas, libros que no sean clónicos. La Revolución Industrial propuso que lo bueno son las producciones en serie, pero en este siglo recobra importancia lo humano: el artista, el autor. Nuestra intención es hacer libros que se salven del fuego”.

Mientras hace recuento de las tareas pendientes, Abel asegura que reciben textos de todas partes, también los ilustradores les hacen llegar sus propuestas cada día. “A veces te llevas gratas sorpresas con lo que te encuentras”, comenta. “Hay escritores que se ve que están quemados de las grandes editoriales y buscan otra cosa. Son círculos difíciles. Pero cuando uno escribe tiene pretensiones de publicar, qué menos. Y parece que cada vez hay más gente desengañada de las grandes editoriales, alguien nos ha llegado a decir que había perdido la esperanza, hasta que conoció nuestra editorial”.

Iván y José Manuel se encargan de seleccionar y revisar textos. “A José Manuel no le da miedo decir que no a algo”, expone Abel, “vivimos en una cultura de postmodernidad en la que nos da miedo decir que no, todo nos parece que tiene su punto. Si todo te parece bien es porque nada te gusta, en cambio la gente que no tiene miedo a decir que algo no le gusta es capaz también de venerar algo”.

Abel asegura que el propósito de Ultramarina es abiertamente humanista: “Queremos un vínculo de amistad, que el autor ponga de su parte en las presentaciones, en su trabajo. Es fácil publicar a amigos, a gente del círculo, somos los primeros que publicamos autores locales y contamos con ellos en las presentaciones donde se van a dar a conocer. Pero eso no quiere decir que dejemos de priorizar la calidad. Nuestras publicaciones son poemarios trabajados, cerrados, son obras adultas, porque la poesía tiende a ser juvenil. Tienen que ser obras trabajadas y sólidas, no valdría de nada un envoltorio precioso si el contenido no es bueno. Hay que ser crítico, no todos los días se encuentra uno con un buen escritor y hay que ser conscientes de ello”.

Explica Abel que reciben muchos trabajos de sus conocidos, “pero no vamos a trabajar solamente con amigos”. En Ultramarina, además de recibir obras de distintos autores, también se mueven a la hora de escoger nuevas obras que publicar: “Una vía es seleccionar las propuestas más interesante que nos llegan, pero otra es hablar con gente que nos interesa. Si alguien nos gusta, ¿por qué no intentar publicarlo? Nosotros buscamos de manera proactiva, porque seguimos la trayectoria de muchos autores que nos interesan”.

Es el caso de una de sus próximas novedades. Se trata del escritor mexicano Juan Villoro, un autor de referencia en su país. Villoro ha escrito cuatro novelas, además de libros de cuentos, de crónicas… Ha recibido distintos premios, entre ellos el Premio Internacional de Periodismo Rey de España 2010 o el Premio Antonin Artaud 2008. Ultramarina publicará su nuevo trabajo, Forward Kioto, de manera exclusiva en España. En México esta publicación también se hizo por parte de una editorial cartonera: La Ratona Cartonera, de Cuernavaca, lo que  pone de manifiesto que, efectivamente, algunos autores, no sólo los noveles, buscan otra manera de publicar.

Ultramarina está preparando también una edición bilingüe del clásico vampírico Carmilla de Joseph Sheridan Le Fanu. Iván argumenta que en la editorial buscan trabajar con obras libres de derechos “y que peguen con nuestra estética visual”.

Otra novedad es una obra inédita y bilingüe que Ultramarina ha recibido del poeta catalán Agustín Calvo Galán, un creador de referencia en el panorama poético actual, conocido sobre todo por sus poemas visuales.

Una pequeña torre de nuevas cubiertas reposa en la mesa de trabajo de Iván, todas diferentes. Cada ilustrador hace una tirada de cien portadas. Cuando esa tirada está a punto de agotarse, se selecciona otro ilustrador. “Sevilla es puntera en este aspecto”, argumenta Abel, “de la facultad de Bellas Artes sale gente muy preparada y que está deseando darse a conocer”. Ultramarina apuesta tanto por sus autores como por los ilustradores, encargados de conferir su estilo propio a los libros. “Les damos libertad creativa”, asegura Abel, “aquí tienen manga ancha para trabajar y la verdad es que hasta ahora se han ido contentos”.

En Ultramarina no les gusta imponerse en las decisiones sobre los libros, son, más bien, el resultado de intereses comunes: “Por ejemplo, a Rocío Hernández le había gustado el ilustrador que participó en la Antología del Chilango Andaluz, Félix López de Silva, que trabaja con aerógrafo. Así que pidió que su segunda tirada la hiciera él y ¿por qué no?”, cuenta Abel. E Iván añade: “Queremos tener contentos a nuestros artistas, somos democráticos”.

Para los componentes de Ultramarina es importante la predisposición de los artistas, en palabras de Abel: “Aparte de la calidad artística necesitamos un trato cercano, cierta disponibilidad”. También en este aspecto de su trabajo están al quite, además de acercarse a los autores que les gustan, no pierden de vista exposiciones en las que pueden encontrar buenos artistas. Así descubrieron a Concha Jiménez, que  trabajará en la edición de Carmilla, y a la que conocieron a través de una exposición realizada en el bar Las Sirenas. Y a Cristina Franco, que les envió su portafolio poco antes de celebrar una presentación a la que Abel asistió: “nos gustaron sus ilustraciones, ganaban viéndolas en la realidad, es una artista muy interesante. Se ha encargado de la segunda tirada de la Antología del Chilango”.

Abel asegura recibir no pocas propuestas de artistas: “Son bastantes los ilustradores que nos enseñan lo que hacen y a veces descubres trabajos de nivel. Cuando veo los currículos de los ilustradores novatos, me da la impresión de que  hay un trabajo mayor que en el caso de los poetas más jóvenes, más noveles. Pueden ser de un estilo más o menos ingenuo, pero se nota que hay un trabajo más desarrollado que en el caso de los escritores, donde se puede dar más mediocridad y suele haber gente más inexperta”, explica. “Claro”, opina Iván, “la poesía es un fenómeno juvenil pero hay que tomársela con trabajo y seriedad, nunca con prisa por cumplir algún plazo. Requiere trabajo”. Y Abel recuerda las palabras de Luis Cernuda “cuando decía que  hay ciclos vitales y hay que aprovechar esas rachas, trabajarlas. Porque es verdad que la poesía depende de momentos, es el género de la inspiración y a veces hay que dejar la mente en barbecho y dedicarse un tiempo sólo a leer, porque tiene sus ciclos y depende de la época. Pero pasa un poco como en el flamenco, hace falta duende, sí, pero también esfuerzo”.

En opinión de Iván, la poesía es un género estancado que no ha tenido facilidad para asimilar otros discursos, como ha sucedido en cambio con el cine y la literatura o las fotonovelas o novelas gráficas. “En el caso de uno de nuestros poemarios, Harmon Avenue”, añade Abel, “se utiliza un referente muy común de la cultura pop cinematográfica, en ilustraciones y música, como es la historia de una chica que se va a Las Vegas dispuesta a triunfar y acaba convirtiéndose en bailarina de striptease sin futuro. Este poemario es original porque Isaac Páez coge una historia que en otros discursos está manida y lo convierte en un discurso poético novedoso, incluso incorpora citas de Sergio Leone”.

ultramarina 1En Ultramarina creen en el potencial de enriquecer unos discursos con otros. Así, en las presentaciones de sus libros les gusta jugar con la multiplicidad de los textos, proyectando imágenes de las ilustraciones de las portadas y jugando con la música de fondo. “Para sus presentaciones, Daniel Macías llama a un amigo que toca el sitar”, afirma Abel. Y asegura que en Ultramarina están muy imbuidos de otras artes y experiencias: “No hay que ensimismarse en un género. La poesía puede complementarse con otras disciplinas, es algo enriquecedor. De hecho, la famosa “novela postmoderna” es muy de meter citas. Un claro ejemplo es la ambiciosa 2666 de Roberto Bolaño, donde se dan referencias de todo tipo y bien cuadradas, es una obra irregular pero es una obra total, una novela desmesurada”.

Iván abandona momentáneamente los cartones de la mesa para atender unas llamadas. Mientras, Abel habla de los planes de futuro: “la idea es apostar por este modelo, si llega un momento en que vemos que no da más de sí o no funciona, pues ya veríamos. Pero tenemos mucha ilusión. De momento, participar en la Feria del Libro de Sevilla con la editorial En Huida, e invertir energía en estos meses que vienen. También estaremos en Mucho Más que Market, la feria de diseño alternativa que se celebra aquí, en Sevilla”. “Queremos hacer algo bien hecho, trabajamos sin prisa”, añade Iván, de vuelta a su labor.

Este verano, Ultramarina comenzará oficialmente con un nuevo proyecto: Cartoneros en el mundo. Se trata de un planteamiento audiovisual, realizarán en tres semanas un programa piloto en el que viajarán a una ciudad acompañados de un autor y aprovecharán las dos primeras semanas para recopilar cartones, buscar creadores y hacer una tirada de libros allí y la última semana, para realizar las presentaciones de la publicación. “Lo que pretendemos es demostrar hasta qué punto es factible este modelo editorial e intentar vender el programa a quien le pueda interesar. Estaremos en Barcelona en agosto con Agustín Calvo Galán. Sabemos que serán muchas gestiones, mucho trabajo antes, durante y después, así que contamos con que hay que ser multitarea. Hemos escogido Barcelona para empezar porque es una ciudad muy abierta, es un lugar donde se puede apostar por que esta idea cuaje”, explica Iván. “También queremos llevar a Milán este mismo proyecto con La Gru, un colectivo de poetas de allí”, añade.

En Ultramarina tienen muy en cuenta la humanidad de sus colaboradores y la humanización de su trabajo en cada paso que dan: “En la Feria del Libro de Sevilla estaremos con Ediciones En Huida, ya hemos hecho cosas en común con ellos, por la filosofía que compartimos: recordamos a los parias y a los desheredados”, bromea Abel. También tienen un estrecho trato con la librería Un gato en bicicleta, uno de los espacios donde se pueden adquirir los libros cartoneros de Ultramarina, se trata de “una relación de colaboración, de ayuda mutua, también por esos libros que no encuentras en los “McDonald’s” de la literatura, aquí hay buena literatura, hay ensayo, rarezas, libros de diseño y cosas que no encuentras en otras partes”.

Tanto Iván como Abel demuestran la satisfacción que les produce la filosofía de trabajo de Ultramarina: “Se supone que un trabajo es algo que no te tiene que gustar, pero ¿por qué no?”, explica Abel, “a veces las responsabilidades nos pueden. Uno va a trabajar como si le llevaran al cadalso, pero también se puede disfrutar. A nosotros es algo que nos llena y si encima te da de comer… Pero es la percepción que hay a menudo, no es compatible el disfrute con el trabajo. Hay que saber cómo conjugar estos elementos: trabajo, ocio y demás, mientras uno es joven, porque con el tiempo se van las ganas de emprender. Nos ha tocado vivir en una situación de estrés social y emocional, los jóvenes de hoy cargamos con unos niveles de incertidumbre que personalmente no sé hasta qué punto son soportables”, aclara Abel.

Cae la tarde. Iván deja, por hoy, su tarea artesanal y Abel tiene correos que contestar. En la mesa de trabajo del taller se quedan, expectantes, los cartones que mañana serán cubiertas y las nuevas cubiertas, recién pintadas, que pronto serán libros. Libros que bien podrían salvarse del fuego.