Vinculación de dos mundos. Nuevos caminos editoriales.

Reseña de Arrecife, de Juan Villoro; en http://www.losinrocks.com/

Con aires posapocalípticos en clave latinoamericana, la nueva novela del escritor mexicano tiene pulso de thriller cinematográfico. / Por Lucas Mertehikian

Arrecife, la última novela de Juan Villoro, se ubica en uno de esos planos espacio-temporales moderadamente apocalípticos que parecen ser el futuro dentro de diez minutos y que tan bien le calzan a América Latina y, más todavía, a sus puntos (por no decir centros) neurálgicos: en este caso, México. En las playas de Kukulcán, una zona arrasada por el cambio climático y la narcoguerrilla, se erigen hoteles vacíos que sirven para negocios impositivos con sede en los Estados Unidos y Europa. Entre ellos está el único ocupado, La Pirámide, un resort de turismo de riesgo que ofrece a sus visitantes excitaciones controladas: incursiones en la selva, encuentros con narcos falsos y simulacros de secuestro.

Hasta ahí el argumento es conocido: asqueados por la rutina del hiperdesarrollo, la clase media acomodada de una parte del mundo necesita hacer muchos kilómetros para conseguir que el corazón les lata más rápido. Presumiblemente, porque no tienen guerrillas, narcos y secuestros express. El encargado de orquestar las aventuras es Mario Müller, ex líder de la banda de rock Los Extraditables, que después de muchos años de girar por el under sin mayor suerte, estudió turismo, dio con la idea de La Pirámide y consiguió un inversor extranjero que la financiara. Lo acompaña el narrador de la novela,Tony Góngora, ex bajista de la misma banda a quien Mario rescató de la drogadicción para hacerlo su mano derecha en el hotel. Tony trabaja de “hombre de confianza” y, por supuesto, Arrecife comienza cuando la confianza empieza a resquebrajarse: con un asesinato.

El cuadro general de descomposición paisajística es convincente y los elementos que se suman a la intriga policial funcionan como los clásicos que no fallan: otro muerto, una mujer, un pasado oculto.

Villoro logra construir, a partir de allí, una novela de intriga sólida, de buen pulso narrativo, con diálogos bien equilibrados entre el murmullo cotidiano y las punch lines de rigor. Cada personaje tiene la dimensión que el relato demanda, y las tensiones y fisuras en la amistad entre Tony y Mario, como en todas las relaciones de muchos años, alimentan la narración. El cuadro general de descomposición paisajística es convincente y los elementos que se suman a la intriga policial funcionan como los clásicos que no fallan: otro muerto, una mujer, un pasado oculto.

El efecto es de un dinamismo cinematográfico y al lector le costará no leer en Arrecife una película por venir, aun cuando ésta no llegue nunca (a propósito, una película olvidada de fines de los noventa, The Game, de David Fincher, parte de una premisa narrativa casi igual a la propuesta de La Pirámide). Pero como en muchas películas del estilo, hay un tufillo moralista en el final redentor que parece contagiar el resto de la novela y que, si bien no alcanza a tapar sus mejores momentos, queda flotando en el aire, como el olor a comida en una sala de cine vacía.

JUAN VILLORO
Arrecife 
(Anagrama)
280 páginas

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s