Vinculación de dos mundos. Nuevos caminos editoriales.

El CD, un treintón que agoniza. Armando Vega Gil participa en el artículo.

Ciudad de México.-Fue en octubre de hace 30 años cuando una reedición japonesa del disco 52nd Street de Billy Joel se convirtió en el primer compact disc que se lanzara al mercado junto con el reproductor Sony CDP-101.

Desde entonces, el progresivamente popular formato digital desplazó al análogo acetato y, de manera definitiva, al casette, abriendo el horizonte a nuevas formas de almacenamiento y apreciación musical.

Sin embargo tras tres décadas de investigación y avances tecnológicos, pareciera que la portabilidad de cientos o miles de canciones en un contenedor intangible acechan cada vez más de cerca la vida útil de los CD.

“El CD fue un formato que permitió que existiera el mp3 y entonces todo esto encaminó en que la sicología del que escucha música fuera a razón de cantidad de música y no de calidad, hoy el reproductor masivo de la música es el iPod, por así decirlo, en el cual tienes un gran cantidad de archivos mp3, que éstos tienen muchísima menos fidelidad de las que tenía un acetato.

“Pareciera que ahora la sicología de las personas radica en tener más música y no en escucharla mejor. En los 70 la gente tenía un aparato de alta fidelidad e incluso un lugar para escuchar música, y ahora la gente escucha la música en cualquier lugar, lo cual es bueno por la portabilidad, pero ahora el contenedor de la música se volvió invisible”, explicó el guitarrista Alejandro Otaola.

Fue en los años 70 cuando Lou Otten, director del departamento de audio de la corporación Phillips en Eindhoven, Holanda, retoma la idea que Peter Kramer comenzó a desarrollar a finales de los 60, poner imágenes en un disco del tamaño de un micro surco de 33 revoluciones; los primeros discos ópticos, como se les llamaba, estaban formados por señales de modulación de frecuencia, muy densas, a las que se habían añadido señales de color.

El punto crucial consistía en crear un aparato capaz de transformar los sonidos, las imágenes y las palabras en un código numérico y viceversa, sin embargo cuando el prototipo se puso en marcha, no registró otra cosa más que ruido, la deducción fue que una lámpara clásica no generaba los suficientes fotones de luz sobre la pequeña superficie de un agujero como para crear una señal sensorial, sólo un láser tenía la capacidad, sin embargo para la época la producción salía muy costosa.

“Con el tiempo los CD se han vuelto a reeditar y los mismos discos te los venden con una nueva remasterización. Los primeros CD que salieron tenían un código de A y D, AAD, ADD o DDD que se refería a los pasos que se utilizaron para llegar a ese CD, cuántos análogos y cuántos digitales, con el paso de los años el mismo formato se ha ido perfeccionando, lo que quiere decir es que los primeros CD no eran la mejor versión de ese nuevo formato.

“En el proceso de hacer un CD la música se tiene que volver digital, eso significa que se convierte en ‘unos’ y ‘ceros’, el medio digital no es la manera en la que el oído humano escucha, los acetatos estaban diseñados para capturar y reproducir la música de la misma manera en la que escucha el oído humano, en cambio lo digital se vuelve información binaria, pero nuestro oído no escucha de manera digital y muchas veces ciertos agudos o ciertos graves que no es necesario que escuches, pues los estás recibiendo. Se me hace mucho más ergonómico y natural la manera en la que se escuchaba la música cuando se hacía en acetato que desde que se empezó a escuchar el CD”, comentó el guitarrista de La Barranca y San Pascualito Rey.

Armando Vega Gil, de la banda de rock mexicana Botellita de Jerez, coincidió con la explicación de Otaola. “Tenía una colección monstruosa de discos y casettes, sentía que sonaba mejor en el vinyl, un sonido más cálido.
“Me sabía los discos de memoria entonces lo que empecé a comprar fueron los sustitutos de los discos que tenía, sentía que había una cosa extraña, frecuencias que no se escuchaban pero supuestamente con el CD los graves y subgraves se perciben mejor en un equipo digital que en un equipo análogo”, dijo.

El también escritor de obras como Azahar y Agustín, pequeña novela de terror en verso explica que con la llegada del compact disc al mercado también llegó otra forma distinta de escuchar música, desde los cuidados para el acetato, el casette y el CD, además de que fue la llave que abrió la puerta a la piratería.

“La manera de escuchar la música cambió. Desde el cuidado para poner un acetato y un CD, el primero tienes que sacarlo con cuidado, limpiarlo, ponerlo en el tornamesas y colocar la aguja; el CD puedes poner de a cinco o seis en una charola y ponerlos a tocar.

“Va a llegar un momento en que el contenedor ya no va a ser importante y eso es justamente lo que estamos viviendo. Durante mucho tiempo de esos 30 años, hasta hace cinco u ocho, el CD era el soporte privilegiado de la música digital, ahora ya no, incluso está siendo anacrónico, estamos viviendo la muerte y desaparición del CD”, explicó Vega Gil.

El compact disc al convertirse en un avance tecnológico que permitió una forma accesible a la transportación y reproducción de música, rápidamente adquirió popularidad a nivel mundial, despertando el negocio de la venta de música ilegal, el cual ha mermado a la industria discográfica como tal.

“La industria musical se hizo una autopuñalada, no sé si las disqueras sabían que el CD iba a destruir la industria discográfica. En EU ya no hay tiendas de discos, esto es por la posibilidad que tienes de reproducir en una manera casi impecable una obra, a diferencia de un LP que lo grababas en un casette y ya no sonaba igual o iba más lento o más rápido.

“El gran punto del CD es que después podías hacer tus propias selecciones digitales, se volvió un juego hacer esto, además de la pirateada, seguro sí sabían hacia dónde iban, pero no lo calcularon, el caso es que los discos se pueden reproducir de una manera más fácil y fidedigna, entonces ya no compras el disco, ya no vas a la tienda”, declaró.

Ambos músicos concuerdan en que el formato físico como el CD quedará desplazado por los nuevos formatos digitales de alta capacidad como los reproductores de mp3 y las unidades de almacenamiento como el USB.
“Creo que van a surgir nuevos formatos y creo que el CD todavía va a durar unos cinco años más”, apuntó Vega Gil.

En datos

¿De que están hechos los CD?

– Aluminio, policarbonato, laca, oro, tintes y otros materiales como agua, vidrio, plata y níquel.
– Cuando el CD salió a la venta, tan solo en Estados Unidos se vendieron 800 mil en un año.
– Para 1990 el número había crecido a cerca de mil millones de unidades
– Para 2007 se habían vendido más de 200 mil millones de CD en todo el mundo, pese a la creciente popularidad de otros formatos y las copias ilegales.
– En 2011 fabricó más de 196 millones de CD, frente a los casi 330 millones de hace diez años.
– La producción anual de discos compactos alcanza 45 millones de unidades

Para saber

De acuerdo con una entrevista otorgada al diario argentino El Clarín por el ingeniero de sonido Steve Albini (Nirvana y Led Zeppelin), el tiempo de vida de un compact disc común que se compró en la década de los 80 es de aproximadamente 15 años. El proceso de degradación es inevitable, aunado al aluminio que se utilizó en aquel tiempo para la fabricación de discos, el cual si era expuesto a agentes oxidantes podrían haber inutilizado los archivos de música por putrefacción.

El ingeniero de audio también explicó que a pesar de que en un principio la creencia era que los compact disc eran resistentes a diferentes agresiones como huellas de dedos, rayones y hasta alimentos, el tiempo ha demostrado que no son indestructibles, además de que si hay una falla en la capa fotosensible del CD, se puede producir una sobrecompensación que genera pérdida de calidad sonora.

Elia Cantú, gerente de marketing de Recording Media & Enery de Sony, concordó con lo dicho hace más de una década por Albini. “Un disco compacto tiene un tiempo de vida real aproximado entre 10 y 15 años.
“Los discos compactos aportaron a la industria de la música el hecho de tener mayor fidelidad en la reproducción de la misma, comparada con una cinta de audio, se obtuvo mayor durabilidad, capacidad y lo más importante, un costo de producción menor”, apuntó Cantú.

Extraído de: http://home.canalsonora.com/2012/10/el-cd-un-treinton-que-agoniza/

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2 comentarios

  1. Alejandro

    Y entonces que hago con mis compactos, que desde que los compré en el 91 los sigo escuchando?? eso significa que lo que escucho ya son los fantasmas de un disco que entró en putrefacción??

    octubre 8, 2012 en 16:52

    • Editorial Ultramarina Cartonera & Digital

      Buen comentario Alejandro! el paso entre un formato y otro será lento, no dudes que muchos guardemos y cuidemos nuestros cd´s como los reproductores… eso sí, no faltará mucho para que sean piezas viejas que serán ‘rescatados’, como los vinilos, no?

      Saludos!

      octubre 8, 2012 en 19:58

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