Judith Santopietro aparece en Musa de musas, Poesía de mujeres desde la ciudad de México.

Mi madre en la cocina/Teresa Irazaba


Sólo mira

cómo caen lentamente

las gotas de la leche caliente

y para sobrevivir

enfría su propia solead.

En su fragilidad

soñó con ser moderna

y sin protestar

se mordió los labios.

En mi casa lo único

que tenía permitido hacer ruido

era la licuadora.

Mi perro para esconder sus ladridos

se fugó.

Y yo giré

prendida de mi triciclo.

Una vez

y otra

otra vez

sin lograr escapar.

La palabra que se incendia/Judith Santopietro

Cada trazo es la imagen

de mi voz trashumante

que va de la selva al desierto arrastrando el sigilo pensativo;

hace las veces de rostro,

de nacimiento a oscuras en el cieno,

de metales y venados.

El fuego del caracol púrpura

incendia los cactus:

labro al animal

y su sangre trémula en la pared

dibuja mi cuerpo:

ha nacido la figura

que nombrará mi nombre.

La poesía del origen

se cantaba a cielo abierto

brotó cuando golpeábamos las piedras

y una chispa incendió encendió las voces

***

Aquel día

pintamos en las cuevas una huella inmensa,

símbolo de la palabra,

y seguimos escarbando

en ese mismo campo solitario,

el polvo era sólo un remolino.

Ya no hubo más sonido parido por la tierra.

 

Incertidumbre/Aída Valdepeña

En el mundo debe haber un lugar donde haya arena de colores

pero tengo mis dudas.

Un lugar donde el agua corra paralela a la sed

pero tengo mis dudas.

Un sitio donde sea obligatorio enlazar las manos.

pero tengo mis dudas.

Un lugar, un sencillo lugar donde gritar sea obligatorio.

pero tengo mis dudas

Un lugar donde se pueda esclarecer todas las dudas

sin duda hay un lugar así, sin duda.

Fusión

Un recuerdo recorre

[De punta a punta]

los accidentados horizontes de mis pies desandados.

Se une con la ausencia

como teoría algebraica

se vuelven uno mismo

[Se reproducen]

Ya juntos

se van moviendo en bloques.

Aran caminos con una yunta.

De verdades a medias

se cobijan

se adhieren

generan más recuerdos

dibujan juntos su propia geografía.

La imaginación los acerca

y las distancias

[Con sus innumerables trampas]

o el tiempo

[Con sus incontable astucia]

los adeneiza.

Genéticamente hablando

lo que cruje por dentro cuando nacen

son circuitos cerrados

dispuestos a alterarse.

Fuente.

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